Hoy estamos viviendo un día raro, un día diferente, para algunos hasta es un día especial. Para otros es un día triste, gris, mustio, donde las despedidas están a la orden del día y muchas oficinas se estarán vaciando de útiles y recuerdos propios para hacer lugar a unos nuevos y frescos que están por llegar. Hoy es el último día de poder del Partido Colorado en más de sesenta años. Podría hablar mucho sobre este día, sobre como se estarán sintiendo, aunque no lo quieran demostrar, sobre el futuro gris de quienes hasta hoy ostentaban una especie de escudo protector ante sus acciones ilegales, pero prefiero enfocarme en una palabra que escuchamos mucho y que, de seguro, la seguiremos escuchando, ESPERANZA.
Más allá de toda la tarea de facto que le espera a Lugo a partir de mañana existe una presión extra, un plus que debe cuidar mucho durante todo su gobierno. Lugo pasó a convertirse en una especie de trapecista, o mejor dicho un equilibrista en la cuerda floja, está por empezar a caminar por una cuerda finita que será movida constantemente por vientos desde la llanura y para aumentar la presión en las manos del nuevo Presidente llevará en sus manos en todo ese trayecto una esfera de cristal cargada con los sueños, las ganas de cambiar y las esperanzas de millones de paraguayos que desean que de una buena vez por todas un país tan chiquito como el nuestro sea manejado de manera honesta.
Que esta no va a ser una tarea fácil lo sabemos todos. Y no va a ser fácil por muchos factores que serían muy largos de enumerar pero principalmente porque existe una fuerza política que no desea que la alternancia que se dio a través de las urnas el veinte de abril pasado tenga éxito. Un Gobierno exitoso de Lugo va a demostrar que las normas instauradas por seis décadas de gobierno del partido colorado eran totalmente equivocadas, como ya lo sabemos todos, y va a modificar los paradigmas políticos mostrando que con voluntad política sincera y la ética y la moral encausadas en proyectos beneficiosos para el país (no más para los bolsillos o para el partido) las cosas se pueden hacer bien y la luz al final del túnel va a ser algo tangible ya no más una utopía de una izquierda quejosa.
El cambio se debe dar en diferentes sectores del Estado pero así mismo este se debe dar dentro de cada uno de nosotros, dentro de cada paraguayo que desea que seamos un país en serio, que podamos ser parte real y constructiva de la realización de un sueño postergado por mucho tiempo. El cambio primero debe ser el de actitud, debemos alejarnos de la sombra del paraguayo corrupto, que busca ventajas en todos sus negocios, el que premia la ilegalidad porque deja más réditos, el que no respeta las leyes de convivencia básica. Debemos evolucionar hacia una ciudadanía que sea parte integral de las tareas del Estado, que coopere con el gobierno siendo parte de una masa crítica de voluntad real de cambio. Es hora de dar un paso hacia delante y acercarnos aunque sea un poco a las sociedades avanzadas, abiertas, cosmopolitas, donde se cada ciudadano es parte de un rompecabezas que genera beneficios a todos. Debemos aprender a respetar para poder ser respetados, no más prepotencia ni violencia verbal o física, debemos desterrar los vicios que nos entregó el coloradismo vandálico que tuvo en poder en sus manos hasta el día de hoy.
La esperanza de un cambio verdadero es un elemento que se puede percibir en el aire, en las calles, en las charlas entre amigos. Pero no debemos sentarnos cómodamente a esperar que ese cambio se dé sin nuestra participación, debemos ser artífices del mismo desde nuestros trabajos, desde nuestras casas, desde cualquier lugar que ocupemos como ciudadanos. Dejar atrás el espíritu abúlico que nos legó la dictadura es primordial para poder remar el barco todos juntos. No es muy difícil, solo falta que nos demos cuenta de que el futuro va a llegar única y exclusivamente si nos decidimos a dejar de lado las actitudes perjudiciales y nos embarcamos en una tarea de limpieza de espíritu político y ciudadano, de esa manera vamos a ir, poco a poco, acercándonos a la patria soñada que todos queremos.
Si se quiere, se puede.
Slds.
Liam
jueves 14 de agosto de 2008
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3 comentarios:
"está por empezar a caminar por una cuerda finita que será movida constantemente por vientos desde la llanura"... espectacular viejo! Ojalá el pa'i cumpla man... mejor dicho, ojalá LE DEJEN cumplir, porque al parecer ganas tiene...
Ojalá todos en serio sean partícipes del cambio y no se sienten a esperar, o a reclamar o a trabar como hacían los liberales cuando eran oposición.
También espero sirva este cambio para que cambie la ANR, y abandonen sus prácticas de 60 (clientelismo y prebendarismo) que ahora sabemos ya no funcionan.
Lindo post alentador y esperanzador.
hola liam,
esta bueno ser conciente que las cosas no están dispuestas como para que a lugo le salga las cosas de una, sin dificultades. Y que la idea no sea que estos cinco anios sean un puente para demostrar lo mal que se gobernó (sin plata,sin que se mueva la gente..) y plantarse con todo en las proximas elecciones.
Importante que desde el vamos tengan todos tu perspectiva, de remar juntos y olvidarse de que para tener algo se tiene que recurrir a los favores de personas amigas en el gobierno.
gustó el post..
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