lunes 16 de marzo de 2009

Matemos a los dioses

Uno de los principales retos que tenemos como seres humanos para poder seguir en la senda del desarrollo social, tecnológico y económico es el de despojarnos de los paradigmas antiguos que nos rodean y que nos mantienen sujetos a un yugo que no nos permite tener la comodidad ni el juego de cintura necesario para seguir avanzando. Durante todo el trayecto evolutivo el hombre se ha ido desprendiendo de ideas que eran propias de la época en donde fueron gestadas y las ha ido reemplazando por pensamientos más acorde al momento actual. Estos, a su vez, fueron reemplazados por otros y así sucesivamente. El hombre nunca dejó de modificar su manera de pensar, adecuándola siempre al momento histórico que vivía, siempre buscando la supervivencia como meta final.

El hombre se ha despojado prácticamente de todo lo que lo ataba a una condición primitiva exceptuando a la religión. El hombre, en un gran porcentaje, sigue apegado las mitologías y leyendas propias de las religiones que abundan por el globo, cree en libros que contienen fábulas totalmente inverosímiles y las convierte en verdaderas mediante un proceso llamado “fe”. La fe transforma lo increíble en creíble, lo llanamente ridículo en algo verdadero y lo sencillamente descabellado en un acto cotidiano. La fe hace milagros dicen los religiosos, y el principal y único milagro que yo puedo endilgarle es el de hacer que hombres y mujeres inteligentes y aparentemente racionales puedan creer como ciertas las fabulas, cuentos y mitos encerrados en volúmenes escritos hace no mas de cinco mil años de antigüedad como máximo en el caso del catolicismo, que es la religión que más me toca vivir de cerca ya que es la predominante en nuestro país.

De niños creemos en Papá Noel y los Reyes Magos hasta cierta edad, lo hacemos porque somos inocentes, porque nuestra mente es un pastizal verde y hermoso en donde las fabulas como estas pueden crecer y echar raíces profundas que luego serán arrancadas de un tirón cuando nos enteramos que no, que nuestros padres eran los de los regalos, no seres míticos en camellos o un viejo barbudo volador, eso no tiene sentido una vez que lo pensamos, nos sentimos hasta tontos por haber creído algo que no tiene el más mínimo sentido lógico. Pero, curiosamente, creer en un ente todopoderoso, ubicuo, y, como dice Bill Maher, “en una serpiente parlanchina y en el hijo de una virgen” es algo que mucha gente nunca deja de hacer, aunque tenga el mismo componente fantasioso e ilógico que los anteriores ejemplos. No, creer en dios está bien, creer en Papá Noel te hace un retardado. Pero en realidad creer en uno o en lo otro es indistinto, estamos creyendo en una fabula antigua, traspasada de boca en boca que no tiene un ápice de verdad y que nada más sirve para responder a preguntas que nadie quiere en realidad responder, sea por falta de espíritu de investigación o por simple comodidad.

El problema de una sociedad religiosa es que las mismas fueron creadas en momentos en donde el ser humano tenía un total desconocimiento de dos aspectos fundamentales de nuestra vida, no conocía el funcionamiento del mundo y la muerte le era un enigma imposible de responder. En base a estas dos ausencias de conocimiento se gestaron las religiones, como bálsamo para dar algún tipo de consuelo y como tapón para llenar un vacío dejado por la falta de conocimiento científico. En ese momento funcionaba bien, los eclipses de sol eran luchas de los dioses, las lluvias eran una gracia de dios, había que realizar un ritual para que las cosechas vayan bien, etc. Se creo toda una estructura en la cual los dioses eran responsables de todo lo que le ocurría a la humanidad, y en el momento funcionaba. A partir de la llegada del conocimiento científico, digamos que a partir de Galileo Galilei, finales de 1500, la humanidad sufre un cambio, la ciencia comienza a esclarecer, paulatina pero progresivamente, los misterios fueron recibiendo luz científica, en lugar de la divina, y descubrimos que, por ejemplo, la tierra no era plana y que tampoco era el centro del universo. Cárcel y palo para Galileo, excomulgado y humillado hasta la muerte, le pedimos perdón 450 años después y listo. La ciencia, con el correr de los siglos, fue echando luz a todo lo oscuro de la religión, fue aclarando todos los enigmas que hicieron que haya una necesidad de religión, pero la misma sigue como esquema mental en una gran parte de la población que niega a la ciencia como elemento esclarecedor y sigue creyendo que la humanidad surge de un deseo divino y no desde el Big Bang, solo por citar un ejemplo.

Hoy no existe una necesidad de religión, la moral y la ética son adogmáticas, no forman parte exclusiva de una creencia. La moral y la ética están formadas por las experiencias sociales, por el reconocimiento de nosotros como seres humanos nacidos iguales, con los mismos derechos y obligaciones. Seres humanos que necesitamos direccionar nuestras fuerzas en dirección a la supervivencia de la especie por sobre fabulas antiguas que están intoxicando las mentes de los creyentes. Creyentes que confían en eventos como el Gran Rapto, el Apocalipsis y las plagas, y son estos creyentes los que llegan a cargos de poder (ver Bush Jr.) y que a través de sus políticas militares basadas en “lo que Dios quiere…” generan guerras, muerte y destrucción, las mismas señales que aparecen en la biblia. En síntesis de tanto creer en el Apocalipsis lo están generando ellos mismos, una profecía autocumplida. Son las religiones, con sus libros sagrados cargados de odio al prójimo y al “infiel”, las que desde siempre han matado millones de personas, son los que oyen las voces de un dios inexistente en su mente las que tienen el peso de las tragedias mas grandes sobre sus hombros, son esos dementes que cegados por los paradigmas de un esquema de perversión mental como es la religión los que están acercando cada día más a eso que tanto desean, que es el juicio final, la venida del mesías para buscar a los buenos y enviar al infierno a los que no creímos en el. Estos son los peligros de la religión, que las personas que tienen el poder en sus manos son las que todavía creen en fabulas milenarias que carecen de total lógica.

Yo espero que los que hoy tienen dudas sobre su religión terminen matando a sus dioses, antes de los dioses, y sus seguidores, nos terminen matando a nosotros. Y si alguno de ustedes cree que soy igual de extremista que los religiosos que matan en nombre de dios al pedir que maten a sus dioses les digo que se queden tranquilos, que en realidad es una metáfora, ya que es imposible matar lo que no existe. Debemos alejarnos de la religión para poder seguir viviendo y creciendo como sociedad. Nuestra descendencia nos lo agradecerá.

Slds.

Liam

11 comentarios:

César Sánchez dijo...

"El hombre teme lo que desconoce" péa ha'é lo importante. Por lo tanto a todo aquello que el cerebro no pueda descifrar se le atribuye funciones magicas. "Que sea lo que Dios quiera"

Pobre Galileo por ejemplo, el tipo tenia razon y lo perseguian solamente porque la Iglesia no entendia algo que para el era basico.

Gaya dijo...
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Gaya dijo...

Creo que el ser humano no debe alejarse de las costumbres sanas de la sociedad, la cultura deja celebraciones que dan identidad a los pueblos, y los llenan de alegría y espectativa, son sólo fiestas, pero son importantes para mantener unida a las familias bajo algún estandarte. Antes de que eliminar la religión, mejor buscar algo mas sublime que los "ligue" a todos, porque al fin y al cabo, existen varios cuerpos, algunos no visibles que debemos llenar con sentimientos positivos. Mejor, seguir la dinámica del universo y cambiar para bien, tal vez, una nueva religión o perspectiva, otras celebraciones. Como dijo mi sobrinito, tía: porque no hay torneos de avioncitos de papel?, interesante incentivo infantil, y mejor papel reciclado y ya damos aire de civilización avanzada al tema... lo central es "ligarse con el entorno"... Re-ligar, religión...
xD que se yo! soy devota de esa religión de la tierra... saludos!

mhaRc dijo...

Probablemente, siguiendo la línea de pensamiento de Gaya, aparezcan otras religiones... como en realidad siguen apareciendo día a día (bueno, en verdad son sectas)por todo el mundo, y en su mayoría divisiones del cristianismo... el más diversificado de todos.

Cómo es que tanta gente piensa diferente sobre el cristianismo? No tienen un solo dios acaso? En el concilio de Nicea no pudo ese dios "iluminar" a aquellos 3 inventores del cristianismo y así mantenerlo unificado hasta hoy? Bueno, eso pasaría si en realidad existía dios.

Volviendo al tema, sin antes mencionar que estoy totalmente de acuerdo con este post -que es uno de los mejores que leí por acá Liam-, me gustaría tocar la parte no ética-moral de la religión, que muchos aducen es el objetivo de la religión (y sobradamente comprobado que no hace falta), sino la parte... no sé como llamar, que abarca darle sentido a la vida y sacar fuerzas de algo no-físico para seguir adelante.

Creo que muchas personas utilizan la religión porque no creen en sí mismas, la utilizan para auto-ayuda, se convencen que ALGUIEN les va a ayudar a conseguir lo que quieren por no tener la capacidad de creer en sí mismos como quería Nietzsche. Creo que la religión va más por ahi hoy por hoy, porque por lo demás ya ni ellos mismos creen en sus fábulas y su capacidad de adaptación de esos cuentos a situaciones cotidianas se les va acabando.

Ojalá terminen las religiones y así las masacres que se siguen cometiendo en su nombre.

PAZ!

Juan Javaloyes dijo...

No creo que haya que matar nada. Lo que tiene que surgir es la tolerancia.

Por ejemplo, vos, diciendo todo eso que estás diciendo, das por sentado que la ciencia es perfecta, demostrás intolerancia hacia los que piensan distinto, y al final terminas en el mismo lugar que esas personas a las que criticas. Yo no creo en todo lo que dicen los libros de religión, y tampoco creo que la ciencia pueda explicarlo todo. Porque tomar un partido u otro sería cerrarme a la complejidad que es el ser humano.

Para mí, todo tiene su lugar. Todos debemos ser tolerantes y aceptar al que está de nuestro lado, nos guste o no su dogma. Si diéramos a la ciencia toda la credibilidad, al final terminaría como la religión y estaríamos en lo mismo.

Sé que lo que digo es muy utópico, pero es mi forma de pensar... no por pereza de no tomar partido, sino porque tengo "esperanza" en que alguna vez el ser humano se comporte con dignidad y tolerancia.

La religión ha demostrado que puede ser funesta con mucho poder... pero también la ciencia lo hizo, recuerdan a Menguele?. Ya sé que estaba un poco deschavetado... pero justamente fue porque le dieron tanto poder como la religión tuvo en el oscurantismo. Y muchos científicos hicieron y siguen cometiendo atrocidades en nombre del conocimiento, avalados por el poder de la ciencia. Recordemos que sea religión, ciencia o arte, es el hombre al final el que tiene el poder... y el hombre es destructivo por naturaleza.

Los dioses no se pueden matar. Porque estamos confundiendo las cosas. Los dioses no son necesariamente cristianos o de esa onda. Para muchos, sus dioses son el dinero, el arte, la CIENCIA... solo que el Dios cristiano, o judío o lo que fuese (al final es un cambio de nombre y acciones nomás) es el que mas seguidores tiene nomás. Si la ciencia, por ejemplo, se erigiese como el nuevo Dios (porque quieran o no, va a terminar en eso), muy pronto aparecerían ramas y más ramas (más que las actuales que ya tiene) y los adeptos empezarían a pelear entre sí. Surgirían "grandes descubrimientos" en los que creeríamos, no por la fé en la ciencia, sino porque esos descubrimientos estarían avalados por hombre en los que confiamos por su conocimiento... o sea... al final... por la fe (la fe no es solamente de indole religioso). Habrían guerras, luchas, etc. Tal cual. El hombre tiende a fanatizarse, y eso no es bueno. Y así como lo hizo con la religión, lo hará con la ciencia o el arte (son las 3 aristas del hombre... no se si la palabra sería "arista", pero no me vino otra cosa a la cabeza ahora mismo xD).

No se si se comprende mi punto. Yo creo en la religión. Creo en la ciencia. Creo en el arte. Todo es perfecto... hasta que interviene el hombre con sus ambiciones... su "humanidad". La religión fue buena... hasta que se apoderó de las masas. La ciencia también es buena... dejemosla así como está ahora para que no se corrompa. NO hace falta cegarnos por unos cuantos (?) fanáticos religiosos como para decir que la religión es mala. EL HOMBRE es malo.

Cualquiera pudiera pensar que no me gusta el post... pero por el contrario, me gusta, porque establece MUY BIEN un punto MUY importante, y da lugar a que se abran muchas discusiones al respecto... pero, personalmente, creo que esas discusiones deben de ser sobre lo que piensa cada uno, NO intentando cambiar a nadie, porque por experiencia SE que VA a terminar mal si sigue ese camino. O sea, creo que es un Dead End, pero va a servir para leer muchas ideas interesantes y distintas (ojalá, hasta que entren los fanáticos y comiencen las puteadas xD)

Excelente viejo. Que empiece la fiesta ;)

Juan Javaloyes dijo...

Debo contradecirme en algo, porque me equivoqué o pareciera que lo hice y quiero aclararlo:
Ni la ciencia, ni el arte ni la religión son perfectos, porque son obra del hombre y dependen de sus ambiciones.

El arte tiene origenes en la satisfacción y alumbramiento: pero se convirtió en un gran monedero.

La ciencia tiene sus origenes en el descubrimiento, la expicación de las cosas, etc (ya saben lo que quiero decir)... y se convirtió también en una alcancía.

La religión es algo distinto: fue concebida desde sus principios para ser una gran alcancía y dividir a la gente (o conquistar a los que piensan distinto). Usan una mezcla de creencias y crean "dogmas" para engatuzar, engañar y conquistar a las masas y obtener poder. Para mi, por ejemplo, ninguna Biblia es sagrada: son más bien libros de historia con mucha fantasía. Ninguna religión respeta y/o tolera a las otras, porque les hacen perder "clientes".

O sea, yo no creo que haya que matar a los Dioses: hay que matar a la religión, que es la invención más antigua, inútil (pero profitable) del hombre.

Quixotica dijo...

Me encanta ser la última en comentar porque nadie lee lo final y puedo decir 'broserías' jijiji.

La religión es simplemente otra forma de 'poder' para manejar a las masas, y también, como con la política, se disolverá. No hay un 'dios ni un diablo' a quien temer o adorar, sólo a las dualidades de uno mismo, las contradicciones son los peores yugos. Galileo ya pasó, ahora está de moda David Bohm.

Y bla bla

Juan Javaloyes dijo...

Y yo no estoy de moda??? xDDDD

jorge enrique grau vallejo dijo...

Tal vez hay que separarar religiosidad de espiritualidad, como matar algo que no se conoce, que se ignora o que nunca se buscó o si les suena politicamente correcto investigó.
les agrego un artículo de mi blog.

VIDA INTERIOR
Basado en las Enseñanzas de Don Santiago Bovisio, Es un escrito de Jorge Grau

En la soledad nocturna busco en el silencio las respuestas a la pregunta que surge en mi mente ¿Qué es vida interior? ansiosamente busco la respuesta, pero, se muestra esquiva.
Sin embargo el silencio produce efectos sorprendentes y la respuesta va naciendo y fluye en una corriente clara y cristalina. Vida interior no consiste en pensar mucho, investigar sobre mis problemas, volver una y otra vez sobre mí. Es bueno pensar y meditar sobre las necesidades del alma, pero eso no es vida interior. Si vida interior no significa pensar o autoanalizarse, podría creerse que es la práctica continua de ejercicios de meditación u oración.
Estos son actos del ser que ayudan, pero que no son vida interior. Es necesario que me reconozca profunda e íntimamente a mí mismo, a mi ser esencial. Por eso el silencio, porque el bullicio exterior y el ajetreo de la vida moderna son como un torbellino que me arrastra y no me permite clarificar los sentimientos y pensamientos verdaderos.
Vida interior es una actitud total del ser humano, es invertir el movimiento habitual del alma, es elevar los valores espirituales por sobre los humanos. Y la única forma posible de concretar esto; íntimamente, en uno es experimentando las enseñanzas recibidas. En la intimidad nos encontramos a nosotros mismos, le damos un nuevo sentido a nuestra existencia.
Nuestros intereses se enfocan hacia un objetivo único y divino. Las fuerzas del alma dejan de dispersarse en objetivos inútiles para concentrarse en una acción única espiritual. Piensa, intuye, ama y busca solo a lo Divino. Uno está solo allí y encuentra las palabras exactas que comunican a la humanidad con la Divinidad.
Publicado por jorge enrique grau vallejo.

Liam dijo...

Gracias por tu comentario Jorge Enrique, pero, a modo de información nada mñas, te comento que conozco de lo que hablo, no soy un improvisado.

La religiosidad y la espiritualidad son cuestiones diferentes, es cierto, pero se puede ser espritual sin necesidad de buscar un ser superior en los cielos (o donde mas te guste), es cuestión de investigar.

Slds.!

Anónimo dijo...

Gallagher:
Un dejo de soberbia en tu respuesta anterior donde decís que no sos un improvisado, que sabés de esto.

Alguien que sepa no utilizaría como metáfora sobre lo que es la religión o la biblia a la fábula. Restarías improvisación a tu acto sabiendo que al referirnos a fábulas estamos hablando de animales que interpretan personajes humanos. Creo que vos querías decir cuentos.

Yo creo que es tan soberbio el que quiere convencerte de su creencia, religiosa en este caso, como de su descreencia. El fanático religioso como el ateo comparten así el hecho de ponerse en sabio absoluto acerca de la existencia o no de un supremo orden de las cosas.

Como seres humanos hemos progresado en muchas ciencias, pero nuestra ignorancia acerca del origen de las cosas en las ciencias puras o el a qué vinimos a dónde vamos, en la filosofía, son teoremas sin respuestas.

De ahí la cuestión, así es que, tenemos ahora que poder decir que: DESCONOCEMOS LA VERDAD. No nos es presentada -aún- de forma tan evidente como vos querés proponer.

A lo que vos llamás fábulas confundiendo con cuentos, que aparecen en la Biblia, por ejemplo, es un cúmulo de sabiduría en formato de cápsulas para el consumo popular. Estos cuentos encierran mucha sabiduría con conclusiones milenarias como dar para recibir, no hacer el mal a los demás que seguro no querés que te pase a vos lo mismo, etc.

En un principio decís que para evolucionar habría que deshacerse de todo lo anterior. Esta idea ya la tuvieron los artistas del movimiento futurista y en muchos sentidos simpatizo, para el arte, no así para la ciencia o la cultura como un todo. La historia y sus consecuencias son tan útiles en nuestro viaje como un espejo retrovisor sin el cual avanzar sin peligro sería una maniobra de azar.

Donde podría coincidir con tu ponencia es que la religión y sus fanáticos causan mucho dolor en sus "malditas guerras santas". Pero, llevar a todos los creyentes a la misma bolsa me parece absolutamente improvisado.

Antes de que intentes embolsarme también te digo que, ojo, no soy religioso.

Facundo Z.